La casa cabe en una mirada. Cocina, comedor y estar comparten una sala blanca, sin tabiques, ordenada por los muebles: un frente de cocina en roble claro de suelo a techo, una isla negra mate con fregadero y tres taburetes, una mesa de travertino para seis con sillas negras de respaldo curvo y, de espaldas a ella, un sofá modular en gris piedra que mira al televisor.
El frente de roble guarda el horno y el microondas en columna, y deja un hueco con encimera y aplacado de mármol claro, iluminado desde abajo de los armarios, donde está la placa. Sobre la isla cuelga una luminaria lineal negra, fina como un trazo. En la pared del estar, un mueble suspendido de roble bajo el televisor y dos puertas blancas con manilla negra. El suelo es de lamas de madera clara en toda la casa.

La paleta es corta y se repite con disciplina. Roble claro en la cocina, en el cabecero del dormitorio y en una pared del baño; mármol de veta suave tras la placa; travertino sin pulir en la mesa del comedor; gres gris de gran formato en la ducha. Y un solo color para todo lo que se toca: el negro mate de los grifos, las manillas, los apliques, las sillas y el marco del espejo.




El dormitorio repite la idea de la sala con menos elementos todavía. Un panel de roble a media altura recorre la pared entera y hace de cabecero; por encima, una línea de luz oculta baña el muro blanco, y sobre la madera, dos apliques cilíndricos negros sirven de luz de lectura. Las mesillas, del mismo roble, vuelan desde el panel con un cajón y un hueco abierto.
Ropa de cama blanca, una colcha acolchada en tono arena, dos cojines de pata de gallo y un grabado de arquitectura clásica con marco negro en la pared de enfrente. Junto a la puerta, un armario empotrado de hojas lisas blancas con un tirador negro horizontal.

Sala con cocina abierta, comedor y estar; un dormitorio y un baño.
En el barrio de Salamanca. La dirección exacta se facilita al concertar la visita.
Sofá, mesa de comedor, cama y cocina con horno, microondas y placa.
Condiciones de duración y suministros, a consultar.
El baño cierra la casa con la misma lógica: una pared de roble con un espejo redondo de aro negro retroiluminado, un mueble blanco suspendido con lavabo sobre encimera y grifo negro empotrado, inodoro suspendido y una ducha a ras de suelo, tras una hoja fija de vidrio, con rociador de techo y grifería negra. El resto es gres gris claro de gran formato, en suelo y paredes.
Fuera está el barrio de Salamanca: la cuadrícula del ensanche del siglo XIX, con sus calles rectas de comercio y portales, el eje de Serrano y Velázquez, las líneas 4 y 5 de metro cruzando el barrio y el Retiro al sur. Se alquila amueblado y con la cocina equipada, en un edificio con ascensor. Una casa para una persona o una pareja que quiera llegar con la maleta.
