La casa se presenta en el recibidor: una pared de papel a rayas anchas en crudo y piedra, una consola de madera negra con una lámpara de cerámica verde, un espejo de contorno irregular y un ficus en su macetero de piedra. Desde ahí arranca el pasillo, con suelo de roble claro, molduras lisas en las paredes y puertas blancas de suelo a techo con herrajes negros.
Es una cuarta planta con ascensor y portería, en una finca de Alcalde Sainz de Baranda. La reforma ha sido integral y reciente: instalaciones, carpinterías, climatización y una distribución nueva que saca cuatro dormitorios dobles y tres baños de ciento veintiún metros sin que ninguno parezca apretado.

El principal queda junto al salón, separado del resto de la zona de noche. Cabecero tapizado en lino entre molduras, apliques de latón con globo de cristal, una foseada de luz indirecta que recorre el techo y un armario empotrado de tres hojas lacadas. Antes de la cama, un rincón de tocador con un espejo ovalado retroiluminado y un puf de terciopelo.
El baño, pegado al dormitorio: encimera volada de nogal con dos lavabos de sobreponer, grifería negra, dos espejos ovalados con luz y paredes de porcelánico claro con veta dorada. La ducha, de obra, al fondo.



La reforma trabaja con una paleta corta y la repite en toda la casa, que es lo que hace que cuatro dormitorios y tres baños se lean como un solo proyecto. Papel de rayas en el recibidor, el salón y el cuarto dormitorio; nogal en las encimeras de los baños, las mesillas y las estanterías con luz; porcelánico de gran formato con veta en los tres baños y en la cocina; molduras lisas pintadas en el mismo tono que la pared.




Cuatro dormitorios dobles, tres baños completos y cuarto de lavado.
Con ascensor y portería. Vivienda interior, a un patio amplio.
Amueblada, cocina equipada, domótica, persianas motorizadas, aire acondicionado y calefacción por gas.
Venta. Reforma integral reciente.
Alcalde Sainz de Baranda cierra por el sur el barrio de Ibiza, el que queda entre el Retiro y Doctor Esquerdo. El parque está a cinco minutos andando por la propia calle; hacia el norte, Ibiza, Menorca y Doctor Castelo concentran algunos de los restaurantes y barras con más movimiento de Madrid. El metro de Sainz de Baranda, con las líneas 6 y 9, y el de Ibiza quedan a pocas manzanas, y el hospital Gregorio Marañón, en el mismo barrio.
Es una casa para una familia que quiere vivir junto al Retiro sin hacer obra: se vende reformada, amueblada y equipada, con cuatro dormitorios de verdad y un baño para casi cada uno. Da a un patio amplio, y eso, en un barrio con tanta vida en la calle, es silencio para dormir.
